MAC/20: Minas y Comunidades

República Dominicana: ¡No a la Cementera en Los Haitises!

Published by MAC on 2009-06-09
Source: Clave Digital, El Caribe, Hoy

El área hidrogeológica de Los Haitises ocupa una superficie de 1,682 km2

Activistas, organizaciones sociales e instituciones se han movilizado para detener la construcción de una cementera próxima al Parque Nacional Los Haitises, en República Dominicana. El 16 de mayo, cientos de manifestantes instalaron un campamento en el parque, para rechazar la conseción otorgada a la empresa Consorcio Minero Dominicano.


LINK EXTERNO: ¡No a la Cementera en Los Haitises!


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La cementera provocaría daños a los mantos acuíferos, según experto
Aumentan las protestas por la construcción de cementera en Los Haitises
Por Pamela Castillo/Clave Digital
Domingo, 31 de mayo de 2009

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Aunque la construcción de la cementera del Consorcio Minero Dominicano esté oficialmente fuera de los límites del Parque Nacional Los Haitises, la planta provocaría daños a los mantos acuíferos, según el experto Luis Carvajal. “Las consecuencias ecológicas serán devastadoras no sólo para los que allí habitan, sino para la población en sentido general, porque sus reservas acuíferas”, indicó el ambientalista, miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana.

De acuerdo con Carvajal, la planta cementera estará justamente sobre la formación de las aguas de Los Haitises.

Según el “Estudio Hidrogeológico Nacional de la República Dominicana Fase II”, la unidad hidrogeológica de Los Haitises” no sólo se concentra dentro de la reserva ecológica.

“Se sitúa al noreste de la isla, formando parte del límite sur de la Bahía de Samaná, al norte se encuentra limitada por el extremo oriental de la unidad del Valle del Cibao, al oeste por el extremo noreste de la unidad de la Cordillera Central, al sur por la unidad de la Planicie Costera Oriental y al este por la unidad de la Cordillera Oriental”, según el estudio elaborado en 2004 con apoyo de la Unión Europea.

De hecho, la investigación detalla que el área hidrogeológica de Los Haitises ocupa una superficie de 1,682 km2, que se distribuyen en las provincias Sánchez Ramírez, Duarte, Samaná, Monte Plata y Hato Mayor.

Por ello, Carvajal insiste que, aunque la planta esté fuera de los límites del parque, establecidos por ley, quedaría dentro de las áreas hidrogeológicas de Los Haitises, la mayor reserva de agua del país.

A diferencia del punto de vista del medioambientalista, el Consorcio Minero Dominicano argumenta que la construcción de la cementera, en el batey Gonzalo, tendría un impacto positivo en Monte Plata, considerada una de las más deprimidas del país.

Los beneficios

La compañía insiste que la planta cementera permitiría generar unos dos mil empleos directos durante la fase de construcción, 500 directos permanentes y más de dos mil indirectos.

El propio secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández Mirabal, ha sostenido una campaña a favor de la planta cementera, al insistir que estaría fuera de la zona de la principal reserva de agua de República Dominicana.

Mientras tanto, el Tribunal Contencioso, Tributario y Administrativo decidió aplazar para el próximo 3 de junio el conocimiento de la solicitud de medidas cautelares interpuesta por dos movimientos que piden la paralización de la construcción de la cementera.

El Movimiento Campesino Comunidades Unidas (MCCU) y Espeleogrupo, apoyados por profesionales del derecho del Colegio de Abogados, sometieron ante el Tribunal Contencioso, Tributario y Administrativo un recurso que busca detener los trabajos del Consorcio Minero.

Las protestas

El MCCU organiza para el próximo 10 de junio, con el apoyo de religiosos y grupos populares, un viacrucis para marchar hasta el Palacio de la Presidencia, en rechazo a la construcción de la cementera.

Francisco Antonio Santos y Alejandro García, del MCCU, explican que la marcha programada para el 10 de junio forma parte de la lucha a la que ya se sumaron jóvenes de movimientos como La Revuelta, Felabel, Juventud Caribe, Projuventud, La Multitud y Revolución 65. Además del MCCU, la instalación de la minera cuenta con el repudio de organizaciones ecológicas como la Academia de Ciencias, el Grupo Jaragua, Espeleogrupo y el Consorcio Ambiental Dominicano.

Manifestaciones

El conflicto generado por la construcción de una fábrica de cemento en las inmediaciones del Parque Nacional Los Haitises se agudiza cada vez más.

El pasado viernes, cientos de personas (entre las cuales se destacan los miembros de los grupos populares La Revuelta, Toy’ Jarto, FELABEL, el cantautor Víctor Víctor, organizaciones ecológicas, entre otros) protagonizaron una protesta en el parque La Lira, de la avenida Abraham Lincoln en rechazo a la construcción de la cementera.

Con pancartas en la mano alusivas a la protesta, los jóvenes también colocaron pergaminos y cintas verdes a los vehículos que transitaban por la avenida, como mecanismo para aunar esfuerzos y exigir la paralización del proyecto.

Además, diversas organizaciones juveniles han llevado a cabo dos campamentos en la zona de Los Haitises, con el objetivo de promover la preservación del recurso natural.

La representante del grupo “La Revuelta”, María del Mar Mella, manifestó su preocupación por el impacto negativo que sufriría el área de Los Haitises y sus residentes si se construye la planta de cemento.

Mella es una de las organizadoras de los campamentos que se llevan a cabo en Los Haitises. Asimismo, “Toy’ Jarto” considera que el presidente Leonel Fernández pudo haber sido uno de los que autorizó la construcción de la cementera, según indica el portal Web de la organización popular.

“No cesaremos hasta ver revocada dicha concesión minera, pues señor presidente, si no fue usted y su gobierno, quién la otorgó y ¿Quién tiene facultad para ello? ¿Quién ha tenido la premura de pagar a Acero Estrella con esos terrenos, muy a pesar de que deudas más antiguas no han sido cubiertas por el Estado con sus acreedores? ¿Es acaso este un ejercicio para sus macabros planes con sus socios de la Barrick?”, señala.

Desde Nueva York

Las protestas contra la instalación de la cementera también llegaron en los últimos días a Nueva York. Miembros de la comunidad dominicana en la Gran Manzana enviaron el viernes una carta al presidente Fernández para pedir la revocación del permiso para establecer la cementera.

Representantes de la diáspora señalan al mandatario que acogieron con beneplácito el que la Comisión Permanente de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados haya pedido a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales retirar el permiso que otorgó al Consorcio Minero Dominicano.

La carta destaca que diferentes estudios demostraron que la construcción de una fábrica de cemento en la zona "no solo es perjudicial a la flora, la fauna, el suelo y las fuentes acuíferas del más importante pulmón ambiental de la República Dominicana, sino además es una seria amenaza a la salud y a la calidad de vida de decenas de miles de habitantes".

"Los hijos y amigos de Sabana Grande de Boyá, Gonzalo, Monte Plata, Bayaguana, Yamasá, Peralvillo, Los Botados, Chirino, Las Taranas, Majagual, El Rodeo, Los Limones y demás comunidades aledañas rechazamos el propósito del grupo empresarial que pretende arroparnos con el polvo de esta cementera", indica la carta al mandatario.

También, en una ocasión el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el monteplatense Ramón Alburquerque, manifestó durante una entrevista en un espacio televisivo que “la instalación de una cementera en la provincia Monte Plata provocaría la contaminación de agua potable que llega a Santiago, debido a que esa agua llegará contaminada de polvillo y de anhídrido carbónico”.

Explicó que Los Haitises está compuesto por calizas solubles y no solubles y es un refugio de aves endémicas.


DECLARACIÓN PÚBLICA

COMISIÓN AMBIENTAL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO
EQUIPO AMBIENTAL  ACADEMIA DE CIENCIAS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA
Ciudad Universitaria, 8 de Mayo de 2009

La Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y  el Equipo Ambiental de la Academia de Ciencias de la República Dominicana informan al país su posición en torno a la propuesta de instalación de una cementera y el proceso de desalojo y reubicación de pobladores en el entorno de la formación de Los Haitises.

Constituye un resumen para el público general de los hallazgos y las conclusiones del estudio Situación Ambiental y Social de Los Haitises: Línea de Base para una Solución Estratégica a los Conflictos Derivados del Ordenamiento Territorial que durante más de cinco meses desarrollaron nuestros equipos técnicos y que en el día de hoy será entregado a los actores envueltos en el mismo.

Los Haitises constituyen un sistema de captación, almacenamiento, conservación y distribución de agua, al ser la primera barrera que ofrece nuestra accidentada geografía a los vientos alisios cargados de humedad.

El agua que aporta Los Haitises fluye principalmente a través de sistemas complejos de cavernas, constituyendo redes subsuperficiales que determinan las características hidrológicas de toda la Gran Llanura del Este y se convierten en la reserva estratégica del agua futura y presente del país.

Los Haitises contienen una diversidad biológica única tanto por la variedad y composición de especies como por la peculiaridad de los procesos y biodinámicas que ocurren.

Las dinámicas biológicas de la formación de  Los Haitises determina la alta productividad de los suelos agrícolas colindantes e impactan en la naturaleza, evolución y potencialidad agrícola de zonas distantes, pero articuladas por las aguas, la biodiversidad y los fenómenos climáticos asociados a esta formación.

Los recursos culturales concentrados en los Haitises, aún no valorados en toda su dimensión, forman parte de un patrimonio nacional que merece una atención y cuidado especial del Estado y la Sociedad dominicanos por mandato de varias leyes y convenios internacionales.        

El sistema  ecológico de  Los Haitises  sostiene  un régimen muy frágil cuyos procesos biológicos e hidrológicos pueden ser afectados negativamente, alterando la cantidad y calidad  de las aguas que produce si se les somete a presiones capaces de interferir en las condiciones de ocurrencia de estos fenómenos.

A pesar de lo imponente del paisaje, la formación de Los Haitises alcanza más de 1,800 Km2; de la alta frecuencia  de lluvias, superior a los 2,500 mm3; de la vegetación impresionante; del largo periodo de tiempo en formarse, ciertas presiones podrían iniciar cambios de magnitudes impredecibles.

Existe la errónea creencia de que las funciones ecológicas de los Haitises son cumplidas solo por la parte de la formación cárstica que se encuentra protegida, o de que los daños infringidos a zonas altamente perturbadas no pueden potencializarse y multiplicarse.

Apenas 720 Km2 están protegidos significando menos de la mitad de la formación. Desde el fatídico Decreto 319-97, a los intentos continuos por desproteger el área, hasta la aprobación de la Ley 202-2004 que redujo de efectivamente de 1400 Km2 a 840 Km2, La formación de los Haitises suma al conuquismo, la tala para carbón y el saqueo arqueológico de sus restos indígenas la voracidad de sectores económicos con argumentos y recursos suficientes para convencer a los decisores políticos de la necesidad de aprovechamiento minero de la caliza de los Haitises.

La destrucción de los mogotes de los Haitises implica, además de sus impactos sobre la producción, conducción y calidad de las aguas;  la biodiversidad contenida y los procesos ecológicos; la ruptura de la unidad paisajística del Karst y la consecuente devaluación del valor ecoturístico de la región.

La deuda social acumulada en el entorno de los Haitises por el CEA y por el ordenamiento que creó el Área Protegida que produjo los violentos desalojos recientes y anteriores aún no compensados, involucra en su solución parte de los terrenos transferidos a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente para reubicación de los desplazados, que inexplicablemente esta ha cedido a la cementera.

Los terrenos y fondos destinados para completar el reordenamiento del territorio en el entorno de los Haitises fueron  dirigidos a fines distintos a los asignados sin saldar la deuda social, multiplicando la pobreza de la población que desde hace más de cien años ha sido desplazada, por el Consejo Estatal del Azúcar (CEA),  por las  familias oligarcas y por el propio  Estado Dominicano, quien se ha convertido en el violador principal de la Ley 64 00.

La Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales 64-2000 impide que se deterioren recursos estratégicos como el agua mientras existan alternativas y establece normas, que han sido desconocidas en este caso, para conceder permisos y licencias.  Estas normas incluyen la participación de los sujetos involucrados, siguiendo un estricto protocolo no cumplido ni por los Solicitantes ni por la secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.   

Resulta paradójico que en nombre de la Ley 64-2000 sean desalojados y perseguidos campesinos que están ubicados en parte del área concesionada, por la amenaza que estos constituyen para los procesos ecológicos, para luego entregar los mismos a una cementera cuyos impactos serán de gran magnitud independientemente de los esfuerzos de atenuación de los proponentes.

El país vio la destrucción de conucos, la incautación de cosechas y los discursos represivos como una demostración de la voluntad de conservar esos recursos estratégicos. Hoy, parecen evidenciar que estuvieron motorizados por urgencias y motivaciones alejadas de cualquier interés de garantizar la permanencia y calidad de los recursos naturales y los servicios ambientales derivados.

La Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Equipo Ambiental de la Academia de Ciencias solicitan al Estado Dominicano de manera formal:

1.- Impedir el establecimiento de una cementera en la formación del Carso de Los Haitises por los impactos negativos sobre la captación, almacenamiento, flujo y calidad de las aguas que implica la misma.

2.- Avanzar en la definición legal de las actividades consistentes con las áreas de amortiguamiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

3.- Priorizar el mandato de la Ley 64-00 para la elaboración de una Ley de Ordenamiento Territorial, que impida conflictos entre capacidades, vocaciones y usos reales del territorio.

4.- Dar cumplimiento al Decreto 17-2006 que contiene la solución estratégica al problema humano generado por los desalojos y la deuda social acumulada en el entorno de los Haitises.

5.- Hacer público todos los documentos y soportes que han conducido a que, contrarios a toda la lógica derivada del cumplimiento de la legislación, se haya procedido a un permiso a todas luces impertinente.


Consorcio Minero Dominicano ratifica cementera está fuera de Los Haitises
Por El Caribe, 26 de May 2009
http://www.elcaribecdn.com

El Consorcio Minero Dominicano, S. A., afirmó que carecen del más mínimo fundamento las versiones de partes interesadas que ubican la planta de cemento de Gonzalo en el Parque Nacional de los Haitises. “La verdad de todo es que estamos fuera de Los Haitises, tal como establecen los estudios realizados por firmas independientes, por técnicos del Consorcio, supervisados por el gobierno, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Dirección General de Minería, que muestran claramente que la planta de Gonzalo y la concesión de explotación, están muy distantes de ese parque”, afirma la empresa en un documento.

El proyecto, con todas sus anexidades, está a 5.6 kilómetros del parque Los Haitises, y en el área más de más cercana colindancia de la concesión a 3.4 kilómetros, según los mapas y límites previstos en la Ley Sectorial de Áreas Protegidas No. 202-04.

Asimismo, el Consorcio descalificó los juicios acerca de supuestos daños que la cementera provocaría en los suelos de la zona, toda vez que los terrenos donde actualmente se trabaja, son arcillosos, con características que hacen muy lenta la infiltración.

Además, la capa freática investigada revela niveles de agua subterránea en la zona a una profundidad de 132 pies, y los trabajos de explotación en ningún caso llegarán ni siquiera a los 96 pies de profundidad.

Acerca del sistema de producción de la planta, la misma está diseñada con una tecnología que se basa en el proceso de fabricación de cemento por vía seca. La  instalación está certificada como “Planta Verde”, de última generación, totalmente nueva y garantiza el cumplimento de las normas ambientales nacionales e internacionales.

Su impacto en la economía de la provincia de Monte Plata, una de las más deprimidas del país, será significativa, toda vez que conlleva una inversión de 300 millones de dólares (más de 10 mil millones de pesos), que generará 2 mil empleos directos durante la fase de construcción, 500 directos permanentes más 2,250  indirectos durante la operación.

Recordó que desde hace más de 60 años, los terrenos han sido utilizados por el Consejo Estatal del Azúcar (Cea), para el cultivo de caña  y posteriormente, para el pastoreo de los animales del Ceagana. Tales prácticas contribuyeron a la degradación de los mismos.

Precisamente, el Consorcio está reforestando la zona, no menos de 25 mil tareas, de acuerdo a los términos de la concesión del Estado, y en apenas 26 días ya ha sembrado más de mil tareas de Corazón de Paloma, Juan Primero, Mara, Capá y otras especies nativas propias de la zona.


Retirar la cementera de Los Haitises
Por Roberto Sánchez/Clave Digital
Lunes, 25 de mayo de 2009

Desde cualquier óptica que se analice resulta procedente, prudente y hasta inteligente desistir del propósito de instalar una cementera en la zona de Los Haitises.

Sería un gesto procedente, prudente e inteligente de parte de las autoridades derogar los permisos otorgados por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Dirección de Minería.

Sería un gesto procedente, prudente e inteligente de parte de los promotores desistir del proyecto en ese lugar.

Porque aunque no esté dentro de los límites actuales del Parque y la defectuosa Ley Sectorial de Areas Protegidas no define la zona de amortiguamiento, nadie con un mínimo de experiencia en el tema puede negar que la zona concedida para explotación minera pertenece al carso (unidad geológica) de Los Haitises y que tarde o temprano deberá formar parte del Parque o de los límites legales de su zona de amortiguamiento, tal como lo propuso el Ing. Eleuterio Martínez, actual Subsecretario de Areas Protegidas, cuando participó en la elaboración del Decreto 233-96.

Porque la zona de amortiguamiento no necesariamente tiene que estar definida por Ley o Decreto, la simple certeza de la relación natural, social y económica con un área protegida la hace parte de su zona de amortiguamiento, y como tal debe ser manejada, permitiendo solo actividades compatibles, que evidentemente no tienen nada que ver con una explotación minera y una planta de fabricación de cemento.

Porque ha quedado claro que en la zona concedida confluyen acuíferos que alimentan la segunda reserva de agua subterránea más grande del país y que suple de agua al 40% de la población nacional, incluyendo los pozos que suministran el agua potable de Santo Domingo oriental.

Si a alguien le quedaba dudas sobre los acuíferos del lugar, la naturaleza se encargó de hacerlo evidente cuando durante los trabajos de una maquinaria de las que estan horadando el territorio, hubo que paralizar porque entre el lodo revuelto por la maquinaria emergió a borbotones desde las entrañas de la tierra agredida, agua limpia y cristalina, y ante los ojos asombrados de los trabajadores de la empresa, corrió sobre la superficie un hilo de agua abundante, persistente, limpia y reclamante.

Porque esos terrenos son parte de la urgente y necesaria solución para compensar a los campesinos desalojados en 1991, a los cuáles tras de 18 años de vicisitudes no se les ha cumplido con el compromiso de entregarles tierras para trabajar, a cambio de no retornar al Parque.

Porque la sociedad ha dado muestras contundentes de rechazar ese proyecto en ese lugar.

Porque la República Dominicana es una isla donde predominan las rocas calizas en todo su territorio y resulta entonces una irracionalidad insistir en instalar un proyecto altamente impactante en una zona frágil, de alto valor hidrico, de incalculable valor ecológico, de irrepetible belleza paisajística, que califica para asentar los campesinos desalojados y con ello reducir la presión social sobre el Parque.

Es irracional que teniendo tantas opciones posibles, se insista en ese lugar.

Parecería iluso esperar que las autoridades deroguen los permisos otorgados o que los promotores desistan de instalar el proyecto en ese u otro lugar próximo a un área protegida o vulnerable desde el punto de vista social o natural.

Pero hay que confiar en que lo procedente, lo prudente y lo inteligente finalmente se impondrá para bien de Los Haitises, de los habitantes de su entorno, de los desalojados y de todo el país.


Campesinos de Los Haitises rechazan fábrica de cemento
3 Mayo 2009
Por ADALBERTO DE LA ROSA

El Movimiento de Campesinos Trabajadores de las Comunidades Unidas y el Comité por el Cuidado del Medio Ambiente de Gonzalo, en la provincia de Monte Plata, rechazaron la construcción de una cementera en los límites del Parque Nacional Los Haitises y  demandaron del Congreso Nacional  detener su instalación porque no ha sido aprobada por ese poder del Estado.

Explicaron que  5,577  habitantes serían afectadas porque no tendrían donde vivir  y  afectaría el medio ambiente por la contaminación que causan empresas de ese tipo.

Dijeron que esa es una zona muy productiva de tubérculos como ñame, yuca, yautía, batata y mapuey, además de la explotación extensiva de ganado vacuno que desde hace más de cien años han sido el principal sustento económico de los pobladores.

Deploraron que autoridades como el senador Charlie Mariotti no de  la cara para proteger a esas familias y los recursos naturales del entorno donde el Consorcio Minero Dominicano pretende instalar la cementera.

Apelaron a la sensibilidad del Congreso porque ese proyecto no ha sido sometido al debate de los legisladores que son los que tienen la autoridad para aprobarlo o rechazarlo.

Las organizaciones campesinas explicaron que desde el decreto 192-92  que emitió el entonces presidente Joaquín Balaguer no han vivido en paz porque se ha atropellado a los campesinos a los que se les ha prometido el pago de los predios y su reubicación, pero que no se ha cumplido con ellos.

El Movimiento de Campesinos Trabajadores de las Comunidades Unidas y  el Comité por el Cuidado del Medio Ambiente de Monte Plata  demandaron que se priorice la tierra del municipio para la agricultura, la pecuaria y la foresta.

Además que se defina una línea de desarrollo estratégica para convertir esa provincia en una demarcación agrícola, pecuaria, forestal y ecoturística en la que haya fuentes de empleos sin la presencia de una empresa que haría más daños que bien a la gente y a su medio ambiente.

Los campesinos organizados exigieron que la Dirección de Minería, la Secretaría de Medio Ambiente y otras instancias estatales, cumplan con la ley de libre Acceso a la Información Pública para que la gente tenga acceso al proyecto de instalación de la fábrica de cemento.

Consideraron que uno de los argumentos que se plantea para justificar la instalación de la cementera es que generaría empleos, pero que los mismos no compensarían el daño ambiental ni la enajenación territorial. Las organizaciones explicaron que el uso inapropiado de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional de los Haitises tendría efectos devastadores. Los campesinos aseguraron que sería un foco de destrucción del patrimonio natural de la provincia de Monte Plata que afectaría la salud de la gente.

CEA no ayuda a los campesinos

Las organizaciones que rechazan la instalación de la fábrica de cemento deploran que el Consejo Estatal del Azúcar no haya hecho algo para  ayudar a las familias afectadas por la conservación del Parque Nacional de los Haitises.

“Sin embargo, en poco tiempo ubicó y entregó 7 mil tareas, de un total de 25 mil que negocia entre venta y arrendamiento al denominado Consorcio Minero Dominicano, S. A., para la instalación de la cementera”, precisan en un documento las organizaciones.

Expresaron que el Instituto Agrario Dominicano (IAD) mantiene un silencio sepulcral con relación a las tierras de Gonzalo, mientras las autoridades provinciales y municipales  mantienen una posición confusa, ambigua, indefinida, evasiva y de complicidad  con los interesados en los predios. Advierten que seguirán luchando por los terrenos donde han vivido durante más de cien años, de los  que ahora   los quieren desalojar.

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