MAC/20: Mines and Communities

Peruvian Communities sign an agreement with BHP Billiton (Jan 05

Published by MAC on 2005-01-15


Peruvian Communities sign an agreement with BHP Billiton

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Has the world's most powerful mining company become responsive to community demands? Or is it continuing to pull the wool over peoples' eyes? In truth, BHPBilliton seems to be doing both - depending on where it operates or is seeking to.

Recently five Peruvian campesino (farming) communities in Espinar, together with their allies, sealed an agreement with the company, under which it must offer replacement land, relocation with proper infrastructure, recognise cases of human rights violations, undertake joint environmental monitoring activities, and support development projects for community benefit. Any future mining activity in their area will only be undertaken if BHPBilliton obtains the prior consent of the land owners (the communities).

The agreement is viewed as a significant advance by local communities. Previously, their demands were largely ignored by the company. Through community organisation and the intervention of the Community Aid Abroad Mining Ombudsman, the Tintaya Dialogue Roundtable was established in Espinar to address community complaints. The recent agreement was negotiated within this dialogue process.

Elsewhere, traditional land owners continue to be angered at the company 's broken promises (in Papua New Guinea, for example), or its apparent deceit (as, only a week ago, in the Indian state of Orissa). In Espinar, the communities involved in the dialogue process enter a critical stage, while their agreement with the mining company is put to the test.


Communities and BHP Billiton Sign Ground Breaking Agreement

Press Release - For immediate publication

January 2005

3 Years Following the Creation of the Tintaya Dialogue Roundtable

Representatives from five communities and mining company BHP Billiton Tintaya S.A. signed an unprecedented agreement on December 21, 2004, in the Peruvian province of Espinar, Cusco. The agreement involves land, sustainable development, the environment and human rights, and brings to an end almost two decades of conflict between residents and miners.

The agreement was reached within the Tintaya Dialogue Roundtable, which was created in December 2001 and includes the participation of the communities of Tintaya Marquiri, Alto Huancané, Bajo Huancané, Huano Huano and Alto Huarca, mining company BHP Billiton Tintaya, the National Coordinator of Communities Affected by Mining (CONACAMI), the Regional Coordinator of Communities Affected by Mining for Cusco (CORECAMI Cusco), the Peruvian NGO CooperAcción and Oxfam America.

The agreement stipulates that signatory communities will receive replacement land equivalent to that which was lost through government expropriation and company purchase. In 1982 the Peruvian government expropriated 2,368 hectares of land for use by the company Minera Especial Tintaya S.A.

The communities will also receive supplementary land, representing between 25 and 50 percent of the land originally lost. The exact amounts will be determined by consensus in the Roundtable and will be ratified by the communities in their assemblies. The company will further provide technical support to facilitate community relocation and establishment in new areas. Future exploration activities will only be carried out with the prior consent of landowners, be they communities or individuals, in accordance with the company's Corporate Charter, Health, Safety, Environment and Community (HSEC) Policy and the principles of the Dialogue Roundtable.

The agreement recognizes the importance of sustainable development for the future of the communities that neighbour the mine, and their right to determine their own rate of change, according to their visions, plans and decision-making processes. In order to promote community development, signatories agree to create a "Community Development Fund," which will provide resources from international cooperation, public or private organizations and the mining company.

The agreement reiterates the commitment of the signatories to protect the environment, in accordance with consensus-based standards, to implement a joint environmental monitoring program, to adopt mechanisms to evaluate human and animal health, and to establish a communal environmental oversight system in the area influenced by mining activity. Signatories agree to address identified cases of human rights violations. Moreover, the Dialogue Roundtable is recognized as a permanent mechanism for future conflict resolution and to support sustainable community development. The agreement further stipulates that its fulfillment will be monitored by the Oxfam Australia Mining Ombudsman Office.

Issued by: the Tintaya Dialogue Roundtable


¿Acaso la mayor compañía minera del mundo se ha vuelto sensible frente a las
demandas comunitarias? ¿O sigue engañando a la gente? En verdad, BHP
Billiton parece estar haciendo ambas cosas - dependiendo de dónde opera o
busca hacerlo.

La semana pasada, cinco comunidades campesinas de Perú, en la localidad de
Espinar, junto a sus aliados, llegaron a un acuerdo con la compañía en el
que debe ofrecer tierras en compensación, reubicación a zonas con apropiada
infraestructura, reconocer casos de violaciones a los derechos humanos,
desarrollar actividades de monitoreo conjuntas, y apoyar proyectos de
desarrollo en beneficio de las comunidades. Cualquier actividad minera en el
área, podrá realizarse si BHP Billiton obtiene el previo consentimiento de
los propietarios de la tierra (las comunidades).

El acuerdo es visto como un avance significativo por las comunidades.
Previamente, sus demandas fueron mayormente ignoradas por la compañía.
Mediante la organización comunitaria y la intervención de la Ombudsman de la
Minería de Oxfam Community Aid Abroad, la Mesa de Diálogo de Tintaya fue
establecida en Espinar para tratar los reclamos de las comunidades. El
acuerdo en cuestión fue negociado en el marco de ese proceso de diálogo.

En otros lugares, los dueños tradicionales de la tierra continúan frustrados
por las promesas incumplidas de la compañía (en Papua Nueva Guinea, por
ejemplo), o su aparente engaño (como en el estado indio de Orissa, hace sólo
una semana). En Espinar, las comunidades involucradas en el proceso de
diálogo están entrando en una etapa decisiva, mientras que su acuerdo con la
compañía minera será puesto a prueba.


Nota de Prensa - Para publicación inmediata

Enero 2005

A 3 años de instalada la Mesa de Diálogo de Tintaya

Comunidades y Mina Tintaya Firman Acuerdo Trascendental

Representantes de cinco comunidades y de la compañía minera BHP Billiton Tintaya S.A firmaron el pasado 21 de diciembre de 2004 en la Provincia de Espinar, Cusco, un acuerdo sin precedentes en el país sobre tierras, desarrollo sostenible, medio ambiente y derechos humanos, que pone fin a casi dos décadas de reclamos y diferencias entre pobladores y mineros en esta región.

El acuerdo se alcanzó en el seno de la Mesa de Diálogo de Tintaya creada en diciembre del 2001 y que está integrada, además de las comunidades de Tintaya Marquiri, Alto Huancané, Bajo Huancané, Huano Huano y Alto Huarca, por la empresa BHP Billiton Tintaya, por la Coordinadora Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería (CONACAMI), la Coordinadora Regional de Comunidades Afectadas por la Minería de Cusco (CORECAMI Cusco), la ONG peruana CooperAcción y Oxfam América.

El acuerdo contempla que se dará “tierra por tierra” a las comunidades firmantes, en una cantidad equivalente a la que les fue expropiada por el Estado en el año 1982 y a la comprada posteriormente por la empresa. En el año 1982 el Estado expropió 2,368 hectáreas de las comunidades para instalar la entonces Minera Especial Tintaya S.A.

Las comunidades recibirán además entre 25 y 50 por ciento de tierras adicionales y asistencia técnica de la empresa por 2 a 3 años para facilitar el traslado e instalación en los nuevos terrenos. Los montos adicionales los establecerán por consenso los miembros de la Mesa de Dialogo y los ratificarán las comunidades en sus asambleas.

Las actividades de exploración que la compañía desarrolle se harán con el consentimiento previo de las comunidades propietarias o los propietarios individuales, de conformidad con los criterios rectores de su Carta Constitutiva, políticas de Salud, Seguridad, Medio Ambiente y Comunidades (HSEC) y conforme a los principios de la Mesa de Diálogo.

En el acuerdo se reconoce la importancia del desarrollo sostenible para el futuro de las comunidades aledañas a la mina y el derecho de éstas a determinar su propio ritmo de cambio, conforme con su visión, planes y procesos propios para la toma de decisiones. Para promover el desarrollo, los firmantes aprobaron la creación de un “Fondo para el Desarrollo de las Comunidades” que cuente con recursos de la cooperación internacional, de organismos públicos y privados y de la propia empresa minera.

El acuerdo reitera la voluntad de las partes de velar por el cuidado del medio ambiente siguiendo estándares de calidad ambiental adoptados por consenso y trabajar un programa de Monitoreo Ambiental Conjunto así como mecanismos de Evaluación de Salud Humana y Sanidad Animal y un Sistema de Vigilancia Ambiental Comunal en el área de influencia de la actividad minero metalúrgica.

Las partes acordaron atender los casos de violaciones de derechos humanos identificados y mantener la Mesa de Diálogo como un mecanismo permanente de solución a conflictos futuros y apoyo al desarrollo sostenible de las comunidades. El cumplimiento del acuerdo, según se indica en el mismo, estará a cargo de la Oficina de la Ombudsman de la Minería de Oxfam Australia.

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